IMG 3833

 

Durante una semana, en los medios de comunicación desfilaron voces “autorizadas” para hablar de la convocatoria del sábado 1 de abril. Como todo fenómeno que no se lo comprende, muchos opinólogos cayeron ningunearon la convocatoria, criticaron sus motivaciones y auguraron un estrepitoso fracaso. Los periodistas más afines al gobierno actual le quitaron importancia a la marcha y despegaron al partido gobernante de su origen. Como el jefe de gabinete dudaba de su masividad había que desinflarla. Los ex publicistas del kirchnerismo, hablaron de antipolítica, se rieron de las consignas y festejaron, por anticipado, un durísimo cachetazo al gobierno de las redes y los “trolls”. Ellos que levantan la información según lo que les indican 6, 7 u 8 tuiteros kirchneristas se rieron de los amantes de lo virtual.

Y llegó el radiante sábado de abril en el que lo virtual mutó en real. Luis Brandoni aguardaba en un café ubicado en Corrientes y Talcahuano sin saber que, a pocos centímetros de su figura, el primer convocante a la marcha por la democracia, estaba siendo entrevistado por mí. El anónimo Rex Aluminio explicaba los motivos que tuvo para empezar a tuitear por la democracia. ¡Un sábado! ¡Un día en que decenas de bandas de rock se congregaban en la Ciudad y en que jugaba Boca, Racing y el campeonato de fútbol argentino ardía! ¡Un sábado hermoso en que miles de familias salían a jugar con sus hijos y las parejas tomaban sol en las plazas! ¡Un sábado sin programas políticos fuertes para replicar esa inesperada marcha en sus pantallas! ¡Un sábado común y corriente a no ser que venía precedido de un marzo caliente, repleto de provocaciones!

Hebe de Bonafini y sus insultos, Carlotto y su olvido, los actores que descubrieron la pobreza, las clases de economía del camporista que escondía al hambre, la ex Presidenta reivindicando a la sobrina de un músico fallecido por un proyecto que nunca existió, líderes sindicales aclamando una supuesta profecía  sangrienta, la añoranza del 19 y 20 de diciembre que sólo mentes acaloradas e irracionales sueñan, el odio hacia el distinto, el regreso de las consignas de los setenta, la comparación de Videla con un presidente democrático, el mural de la mentira organizado por un estafador y explotador de trabajadores en una ciudad en la que Jorge Capitanich inventó que tenía pleno empleo, el periodismo militante y el helicóptero de juguete.  Todos ellos aún no comprenden cómo perdieron una elección, por qué ni, mucho menos, que eso ocurrió.

No tienen opción. O cae Macri o se termina el kirchnerismo. Nunca fueron democráticos. ¿Cómo pueden serlo desde la oposición? Peligroso silencio el del Partido Justicialista que intentó, en los primeros meses, garantizar gobernabilidad y, en el 2017, se siente más cómodo con el golpismo camporista. Llamativa afonía la del Frente Renovador y sus aliados honestos y transparentes que denuncian por corruptos a los que se robaron un país pero no se indignan ante el peligro ataque a un gobierno constitucional, legal y legítimo.

 

IMG 3832

 

La Plaza que yo viví, sentí y vi estuvo repleta de familias, lágrimas, orgullo, bronca contenida y esperanza. Fue una gesta ciudadana. El 99% apoya a este gobierno, excepto algunos extraños personajes que decían estar allí por la democracia aunque no simpatizaban con Macri. Muchos de ellos dieron su presente a pesar de las provocaciones del fanatismo. No sólo hay intolerantes en el kirchnerismo, también los hay en el PRO. La diferencia es que, en el anterior gobierno, su líder lo profesaba en cadena nacional. En la manifestación  se respiró ciudadanía en el más amplio sentido de la palabra. ¿Cómo entender que un anciano de 100 años caminase entre la gente para gritar que aún se puede? ¿Cómo se comprende que un niño le preguntase a su madre por qué esto no es una dictadura? ¿Cómo hicieron los abuelos que llegaron primeros al Obelisco para no caer en el insulto soez ante unos forajidos que les tiraron botellas –estuvo allí- al amenazante grito que van a volver? ¿Para qué? Es tan inverosímil la idea del regreso cristinista que la “resistencia” de su líder se expresa en 140 caracteres desde su mansión en El Calafate. No tiene la imaginación para proponer algo nuevo. Mucho menos; el valor para cerrar una grieta.

El país está dividido. Entre los que miran al pasado y los que sueñan en que, esta vez, el cambio sea realizable. Está dividido entre los que exigen impunidad y entre los que gritan que se respete la ley. La fotografía de una plaza repleta de banderas celeste y blanca, coreando el himno, habrá asustado a los provocadores de ayer, hoy y siempre. Esta vez,  hay una inmensa mayoría en silencio que está dispuesta a salir a la calle para defender a las instituciones. Ese simple dato es la razón por la que Mauricio Macri terminará su mandato. El 10 de diciembre del 2019 comenzará a cambiar la historia. Los que se acostumbraron a los beneficios de pertenecer, se la tendrán que bancar. Hasta ahora, no le ofrecen nada nuevo a esa otra masa ciudadana que no se casa con nadie. Perdieron la vocación de enamorar. Ellos, con sus odios y provocaciones, junto con los defensores de la democracia, hicieron posible que se llenara la plaza al grito de “Argentina Argentina”. No fue magia.

 

Por Luis Gasulla

@luisgasulla

Imágenes e informe el lunes a las 23 horas en 23PM por Canal 9

       

 

Nosotros

Periodismo y Punto es un sitio de noticias y de investigación periodística. Orientado a noticias de todo el país, denuncias de fuerte contenido social y político. Con la idea de relatar las noticias que los grandes medios descartan y profundizar las que nuestros colegas, investigan. La información, estará acompañada de audios, fotos y fotos a lo que se sumarán excelentes columnistas. 

Una generación de nuevos periodistas. Sin tapujos. Sin acuerdos. Con un único compromiso: Vos

Recientes Twitter