la impune estafa de los evaporados fondos de santa cruz
 
 
Periodismo y Punto accedió a información exclusiva sobre los últimos movimientos de Aldo Ducler antes de morir por un infarto en la vía pública. Minutos antes de desvanecerse en el microcentro porteño había ido a buscar unos papeles a la financiera Arpenta. Los resultados del examen toxicológico que solicitó la fiscalia Nº46 debían conocerse hace 10 días. No se conocen las razones de tal demora. Tampoco por qué la fiscalía aún no investigó la visita del financista Ducler a Arpenta.
 
Aquí... la verdadera historia de los fondos de Santa Cruz
 
 
El miércoles 23 y el jueves 24 de septiembre de 1992 nadie durmió en el Congreso de la Nación. La noche no estuvo exenta de escándalos y acalorados discursos. YPF, la empresa estatal más grande del país, era privatizada. Gobernaba Carlos Saúl Menem, líder peronista. La palabra coima sobrevoló la jornada, fallas en el tablero electrónico, gritos, chicanas y el futuro Secretario de Cristina Fernández de Kirchner, Oscar Parrilli, como orador central del bloque justicialista mientras algunos radicales le gritaban “ladrones” a sus históricos adversarios. Uno de los grandes ganadores de la jornada era el gobernador de Santa Cruz, Néstor Carlos Kirchner. Al año siguiente, Menem impulsó la colocación en Bolsa de la mayoría de las acciones de YPF SA. A cambio del voto a favor de la privatización parcial de la empresa estatal más grande del país, el gobierno nacional le dio a las provincias petroleras acciones en YPF. En abril del año siguiente, el Estado giró a esas provincias las regalías mal liquidadas en el pasado. Santa Cruz festejó el ingreso de 630 millones de dólares a las arcas públicas. Según los registros oficiales, la suma fue menor: 535 millones de dólares debido a los impuestos que Santa Cruz le debía a la Nación.
 
 
ducler1
 
 
 
El fallecido financista Aldo Luis Ducler tenía en su poder más de 800 páginas de extractos bancarios, balances, correos electrónicos en los que había descifrado la ruta del dinero de los fondos de Santa Cruz y su inserción en la empresa YPF. Con más del 50% del dinero recibido -290 millones de dólares- Kirchner decidió comprar más acciones de YPF SA. a 19 dólares la acción. Antes de concluir su mandato, Menem, completó la segunda etapa de la privatización definitiva de la empresa petrolera. El futuro presidente de la Nación patagónico le vendía a Repsol las acciones de la provincia en YPF. Las acciones estaban por las nubes: 44,78 dólares cada una. Por esa razón, cuando Repsol lanzó una Oferta Pública de Adquisición –OPA- sobre el 99% de YPF SA., el gobernador Kirchner vendía su 5% de la empresa por un total de 683 millones de dólares. El negocio era redondo. Pero no para los santacruceños. En menos de seis años, Néstor Kirchner había duplicado los fondos originales recibidos en concepto de regalías mal liquidadas. Los fondos de Santa Cruz superaban la millonaria suma de 1200 millones de dólares.
 
Horas antes de encontrar la muerte, Ducler había repasado la ruta de los fondos de Santa Cruz para exponerlo ante los abogados del presidente Mauricio Macri. Él sabía que en 1999, esa plata estaba deposita en el Banco Morgan Stanley Dean Witter ubicado en Washington DC, Estados Unidos. Mercado Abierto, el grupo de inversión que Ducler manejaba, era el agente de referencia de los fondos de Santa Cruz. Primero por Dean Witter Reynols Inc. y luego por Mongan Stanley. En 1997, ambas compañías se habían fusionado.
 
En Mercado Abierto no sólo aparecía el fallecido Aldo Ducler. A la financiera también la integraban Miguel Eduardo Iribarne y Héctor Luis Scasserra. Además de la sociedad de bolsa, la casa de cambio, una sociedad “custodia”, Mercado Abierto también invertía sus ganancias en fondos agrícolas. Todas las semanas, en las oficinas de Mercado Abierto, llegaban los extractos de las cuentas de los fondos de Santa Cruz que no sólo conocía Ducler sino sus socios. Sin embargo, cuando explotó la investigación “antilavado” en el Congreso de la Nación por la que Elisa Carrio, Graciela Ocaña, Daniel Scioli y Cristina Fernández de Kirchner posaron con inmensas cajas de documentación, el nombre que se mencionó fue el del frustrado denunciante: Ducler. Tras las sospechas de lavar dinero del narcotráfico, a través de la “Operación Casablanca”, el nombre del financista pasó a ser mala palabra. Se separó de Iribarne y Scasserra quienes formaron Arpenta en el año 2004 –Matrícula CNV52-. Iribarne, además, formó junto a su hijo Esteban la sociedad de Bolsa Casa Bursátil –matrícula CNV298-. Arpenta fue allanada una década después de su creación. Operaba desde el piso 28 de la calle San Martín 344 de la ciudad de Buenos Aires. El 21 de octubre del 2014, las autoridades del Banco Central y de PROCELAC concurrieron a las oficinas de Arpenta. En los medios cercanos al anterior gobierno se asoció a “la cueva” con las grandes cerealeras que giraban millones de dólares al exterior sin pagar impuestos. De hecho, Iribarne presidía Cerealoeste SA. y era director suplente de Misión Paraná SA, empresa radicada en Misiones que prestaba servicios de transporte fluvial. Scasserra también era su socio. Lo multaron por 7 millones de pesos. Iribarne había sido compañero en el colegio San Jorge de Raúl Moneta y Ricardo Handley –ex Citibank- dos protagonistas olvidados del escándalo de las cajas de lavado de dinero que Elisa Carrio destapó en el año 2001.
 
La verdad sobre los fondos de Santa Cruz siempre fue una papa caliente para Néstor Kirchner quien no pudo disimular sus nervios cuando, en plena campaña electoral del 2003, no supo qué contestarle al periodista Marcelo López Masia que terminó en el piso ante la intolerancia de los alcahuetes que rodeaban al gobernador de Santa Cruz. Ya como Presidente, Kirchner les mintió en la cara a los líderes mundiales. Fue el 12 de enero del 2004, en la Cumbre de las Américas cuando explicó sus habilidades como financista: “En la mayor crisis de mi país me tocaba gobernar la provincia de Santa Cruz y retiré los fondos de mi país llevándolos a la Reserva Federal de los Estados Unidos a una tasa de un 1 por ciento anual, mientras había gente que invertía en mi país al 30 por ciento anual, ganando en un año lo que nosotros nos proponíamos ganar en 30. Cuando uno tiene altas tasas de interés asume como meta el riesgo y no la seguridad de la inversión. En esas condiciones no resulta inmoral ni racional la protección que por allí se postula a favor de quien manejó sus fondos como si concurriera a un casino de juego”. La documentación sobre los fondos de Santa Cruz que analiza Infobae confirman que ese dinero jamás pasó por la Reserva Federal de los Estados Unidos.  
 El nexo entre Mercado Abierto y Santa Cruz fue, desde el primer día, Eduardo Caffaro. Increíblemente, “Willy” tal como le dicen sus amigos, jamás dio explicaciones ante la justicia. Solía frecuentar las oficinas de Corrientes 415 acompañado por Javier Portela Pico. Éste último se ocupaba de las relaciones con Dean Witter. Se llevaban muy bien con el citado Iribarne, más aún que con el fallecido Ducler. Entre los tres decidieron el destino del dinero y de las inversiones que se realizarían en la provincia de Santa Cruz. Kirchner subía o bajada el pulgar de sus recomendaciones. Portela Pinto era empleado de Ducler en Mercado Abierto. Luego lo abandonó para trabajar en Arpenta. Días antes de la muerte de Ducler, Caffaro visitó a Iribarne y Scasserra en las oficinas de la financiera que había sido allanada tres años atrás. Era el regreso del misterioso hombre de confianza de Néstor Kirchner. Caffaro quería evitar que se produjese otra fuga de información sobre cómo y quiénes manejaron los famosos fondos de Santa Cruz. Nadie le preguntó si había decidido visitar a sus viejos conocidos por iniciativa propia o por orden de la viuda de Néstor Kirchner.
 
Portela Pico falleció de cáncer en abril de este año. Su deceso se produjo en el momento en el que Ducler apuraba a sus interlocutores, en el gobierno de Cambiemos, para entregar la documentación sobre la estafa de los Kirchner en YPF y los desaparecidos fondos de Santa Cruz. “Necesitamos 20 días más” le dijeron a Ducler por mensaje de texto desde el entorno de Fabián “Pepin” Rodríguez Simón, el cerebro jurídico de Macri. La pasividad del entorno del Presidente impidió conocer la versión de la historia de Portela Pico. Ducler, en cambio, dejaría resguardados los papeles que acreditaban sus denuncias.
 
 
Por Luis Gasulla
@luisgasulla

Nosotros

Periodismo y Punto es un sitio de noticias y de investigación periodística. Orientado a noticias de todo el país, denuncias de fuerte contenido social y político. Con la idea de relatar las noticias que los grandes medios descartan y profundizar las que nuestros colegas, investigan. La información, estará acompañada de audios, fotos y fotos a lo que se sumarán excelentes columnistas. 

Una generación de nuevos periodistas. Sin tapujos. Sin acuerdos. Con un único compromiso: Vos

Recientes Twitter