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Peligrosos criminales, torturadores, narcos y violadores se han escapado en la saliente gestión K. A raíz de la triple evasión y recaptura de los homicidas del crimen de General Rodríguez de Agosto de 2008, se intentó endilgar al nuevo gobierno de Macri una inoperancia a la hora de buscar fugitivos. Se pone otra vez en cuestionamiento las políticas carcelarias y la complicidad de las fuerzas de seguridad. Más allá de los errores en la intensa búsqueda sobre Martín Lanatta, C. Lanatta y Víctor Schillaci, el estado lamentable de las cárceles y los escapes fueron comunes en los últimos años.

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Las historias de los hombres que todos buscan pero nadie encuentra. El juez designado por el ex - candidato a Presidente Daniel Scioli que dejó huir a un violador. Un policía gatillo fácil que desapareció con ayudita de migraciones. Un condenado por delitos de lesa humanidad que tiene información privilegiada para esquivar a la justicia.

Frase hecha pero certera, la realidad supera la ficción. Walter Brawton es contador y fue condenado a 40 años por violar a 7 mujeres en 2005, en el Oeste del Gran Buenos Aires. Después de 4 años de pesquisa, en 2009, el violador fue preso y sus víctimas coincidían: "que este hijo de puta no salga más". Sin embargo, Brawton buscó alguna excusa para recuperar la libertad y por qué no, volver a sus delitos. Con tan sólo el 20 por ciento de cumplimiento de su pena, comenzó a pedir ver a su madre enferma, y un juez le dio un permiso especial para hacerlo. La primeras salidas todo fue normal y Walter volvía al penal, hasta que jamás regresó. Fueron varias visitas a su "madre enferma" hasta que supuestamente logró "dormir" a un agente penitenciario que lo custodiaba dándole una empanada que tenía pastillas entre la carne picada. El carcelero fue detenido meses después imputado por complicidad y por presunta ayuda al delincuente. Nadie creyó en la empanada somnífera. Brawton continúa sin ser encontrado. El juez que firmó sus salidas transitorias es Humberto González, designado por el Poder Ejecutivo Bonaerense en 2010.

El ex cabo de la Policía Federal Martín Naredo parece salido de un guión del director de cine Quentin Tarantino. En un caso de gatillo fácil, fusiló a un joven en Enero de 2012 y antes de la lectura del veredicto que lo mandaría de por vida a prisión, pidió irse del recinto de Comodoro Py porque no estaba bien "anímicamente" . Nunca volvió. Así de fácil, así de risueño. La CORREPI (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional) informó que una hermana de Naredo trabajaba en la Dirección de Migraciones de Ezeiza. Este dato no pareció importar. Tampoco sirvió el complejo sistema de datos biométricos impulsado por el Gobierno de Cristina Kirchner en el registro de ingreso y egreso de ciudadanos.

Después de que en 2014 el Juez Federal Leandro Ríos ordenara la detención del Carlos Carvallo, ex-militar que cometió delitos de lesa humanidad durante última dictadura militar, comenzó el misterio. Nadie pudo saber de dónde se filtró la información que iban por él y logró tener tiempo y ventaja para eludir a la justicia. Sigue sin conocerse su paradero.
 
Muchos más. Además de Ibar Esteban Perez Corradi, el autor intelectual del crimen de General Rodríguez, también se busca a otros narcos. Es el caso del narcotraficante Carlos Fiordellino Celis, existe una recompensa de 100.000$ por algún dato que posibilite su captura. Otra evasión conocida fue en 2013, dónde 13 presos lograron salir del complejo penitenciario de Ezeiza.

El Presidente Mauricio Macri, que habló de más de 1000 prófugos que no fueron buscados por el kirchnerismo, deberá demostrar que puede derrotar la corrupción del sistema penitenciario, de lo contrario, miles de criminales seguirán libres navegando en la impunidad.


Sebastián Turtora

@sebiturtora

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Entre las pocas pero importantes falencias que se advierten en estas primeras semanas de administración de CAMBIEMOS se destaca la ausencia clamorosa de un discurso esclarecedor del cuadro de situación político-institucional, de la administración cesante y del marco fáctico en que le toca asumir a la administración encabezada por Mauricio Macri.
Particularmente es notable la ausencia de la necesaria expresión del estado de la administración pública que recibe el nuevo gobierno. Es loable en este último sentido que se prometan diversas auditorías y será imprescindible llevarlas a cabo con rapidez y dar a conocer de inmediato sus resultados pero todo esto lleva cierto tiempo del cual esta gestión carece.
No tiene tiempo porque no le ha sido concedida luna de miel alguna. Esto es inevitable y debió ser previsto por los ganadores de las elecciones.
Aquí no se produjo un cambio de gobierno ordinario dentro de un régimen democrático como se empeñan en describir algunos periodistas empeñosos por quedar bien con todo el mundo. Aquí hubo no cambio de régimen: de una cleptocracia autoritaria antirrepublicana con rasgos totalitarios a un gobierno compuesto, en principio, por gente normal.
Nada de lo que acaba de ocurrir ni lo que pasará en los próximos meses se entiende si no se aquilata la verdadera naturaleza del kirchnerismo vencido en las urnas. Es un lugar común –cierto pero insuficiente- calificarlo como populismo. Es una evidencia palmaria que los gobernantes de la última década han sido incompetentes e incurrieron en clamorosos y reiterados actos de mala praxis.
Pero su nota distintiva –aparte de montar y perfeccionar el saqueo sistemático de las arcas públicas o –en el mejor de los casos- su atención displicente ha sido su tendencia totalitaria evidenciada en el famoso “relato”, que no es el caso describir aquí porque ya se han escrito varios libros esclarecedores en la materia. Relato que se vertebró por medio de un sistema de propaganda que incrementó ciertos rasgos del primer peronismo y está calcado de experiencias totalitarias del siglo XX.
El kircherismo cristinista no es el peronismo tradicional ni tampoco –bien que lo pretenda- la reinvención del setentismo armado que Perón enfrentó en 1973. Que todo lo anterior sea más o menos lo mismo es justamente, parte del “relato”.
Lo cierto es que tanto los setentistas originales como sus aburguesados émulos de nuestros días tienen en común la soberbia elitista, el desprecio y la manipulación del pueblo, el voluntarismo, la amoralidad radical y un posibilismo suicida para el cual en rigor todo es posible. Tienen también en común el principio del caudillaje que los torna raigalmente ineptos para la democracia republicana. En efecto, el cesarismo es incompatible con el gobierno sustentado en normas generales, el sistema de partidos y el régimen republicano. En los setenta, su entrismo terminó en una sobrecogedora tragedia colectiva cuyas consecuencias aún padecemos. Más exitosos, ahora coparon (y amenazan destruir por completo) lo que queda del peronismo.
Es por todo lo anterior, teniendo presente que el omnisciente “relato” todo y a todos ha penetrado (12 años no son poca cosa y esta argamasa amañada tiene antecedentes que se remontan a los orígenes de la nacionalidad) que la única forma de dejarlo atrás apartando también a quienes no quieren aceptar las reglas comunes a cualquier democracia representativa es promover con insistencia fanática una pedagogía de la VERDAD, que coloque ante toda la población, elevada al nivel de la ciudadanía, lo que fue, lo que es y los planes para lo que vendrá con criterio sencillo y realista.
Esta verdad no debe expresarse como un conjunto de valores o tesis reveladas por Dios, la Historia o el genio del gobernante de turno si no como la exposición sencilla pero contundente del estado de cada uno de los departamentos de la administración pública nacional, provincial y municipal a partir de la comprobación que no hay cajón que no oculte un muerto y que no se ha dejado sin hurtar ni el agua de los floreros.
Que no espere el nuevo gobierno respeto, consideración o mera piedad del bando autoritario en derrota. Que no reconoce, por eso pasa a la “resistencia”. No dejarán zancadilla sin hacer, malignidad sin ensayar ni artería sin postular. Por ello, cada medida deberá ser explicada en todos sus detalles para la más acabada comprensión del común de los mortales y también de los presuntos entendidos que, merced a la pedagogía de la falsedad sistémica están, en muchos aspectos, más confundidos aún que el paisano de pie. Es constitutivo de la democracia republicana permitir muchas cosas, pero -sobre todo si es débil y primeriza como la que acabamos de iniciar a partir del pasado 10 de diciembre- resulta imperioso que sepa detectar como su antimateria a quienes no la quieren y solo se proponen destruirla.

Por Luis Alberto Gasulla (padre)

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Conocido es por todos, el estado de deterioro de las Fuerzas Armadas, y no solo material, sino moral.
Han sido estos últimos 12 años un mero instrumento para ubicar amigos y un gran lugar de colocaciones. En cada institución militar se cuentan por decenas los nuevos empleados de los últimos meses, como en todas las reparticiones públicas.
Los militares militantes, silenciosos, por propia conveniencia, porque llegar y permanecer ha sido la meta, han contribuido a ese deterioro moral, que con-vierte al conjunto del Ministerio de Defensa en, como diría mi abuela, el ultimo orejón del tarro.
Hemos quedado en una zona gris, con un Ministerio flamante como el go-bierno, pero con conducciones de la gestión anterior, que se afanan por dejar marcada la cancha. Con pases y designaciones arbitrarias en algunos casos, sin que la reacción llegue, el malestar es manifiesto, pero siempre esta esa delgada línea donde es preferible aceptar el abuso de autoridad, que caer en una mal entendida sedición. Muchos militares argentinos son gente, que cree, no tener derechos.
Detrás de cada uno de ellos, hay familias, con trabajos estables, con hijos, con enfermedades, que en las condiciones del país actual, deben ser tenidos en cuenta, hasta donde no afecte el servicio.
El problema es que ellos mismos, la conducción, en retirada, por cierto, argu-mentando razones de ese servicio inexistentes, al que es capaz de pedir por sus derechos, o quien plantea cuestiones personales, se le pone en pie de guerra, enfrascando a la institución toda, para no dar el brazo a torcer, en persecucio-nes casi ridículas, como en épocas que ya no queremos volver a vivir, a mujeres que escriben, cuya única herramienta es, ha sido y será la palabra.
Incapaces de desmentir, porque no pueden, entonces golpean a la familia, es-peculando con esa sumisión que muchos no tenemos, sobre todo ante la injus-ticia.
Vivimos viendo excepciones por cuestiones poco serias, pero a la hora de plan-tear una necesidad humana de permanencia en un lugar, la respuesta es el ca-pricho, y claro, el silencio, y la persecución.
Omiten responder la vía administrativa y sacan pases con órdenes de no res-ponder esa vía. Rayando en el incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Siguen sin admitir que una mujer que escribe, vinculada a una fuerza, pueda tener voz independiente. Porque para ellos, en general las mujeres solo son elementos decorativos que sirven a los fines de que ellos consigan un cargo más alto, una agregaduría, o algo que les convenga. Callar y ser buenas anfi-trionas, organizar un buen te de señoras, e ir a misa.
Pensar, defendernos, publicar verdades, lo tenemos prohibido, hoy en el Siglo XXI.
La zona gris, de la vieja conducción y el nuevo Ministerio, no solo entraña peli-gros de este tipo de abusos, que pueden afectar en lo personal a algunos, sino otros más graves. El de dejar gente, en puestos claves que pudieran tapar he-chos de corrupción del pasado.
En el mientras tanto, desaparecen 6 camionetas del Ejército Argentino, equipa-das en Estados Unidos, para intervenciones y seguimientos. Cosas extrañas que ocurrían en la gestión anterior. También se habría quemado en segundo piso del Edificio Cóndor, sede de la Fuerza Aérea, donde funciona la Dirección de Fi-nanzas. Un lugar que debió ser cuidado mas que el poco armamento que hay, para transparencia del cambio de gestión.
Dicen, quienes se animan a hablar intra muros, pero en secreto, que los cuatro jinetes del apocalipsis, así llaman a una cúpula, no querrían soltar, como pasa en general después de 12 años de descontrol.
Deben hacerlo, y el Ministerio de Defensa debe ocuparse del bienestar de to-das las personas, y para esto no es necesario convertir una institución vertical en democrática, pero si, hacer que marche al ritmo de la democracia.
Respetar a las mujeres, oírlas, atender sus necesidades, deberá ser un cambio de paradigma institucional.
Aquí no hay fantasías ni delirios, hay hechos concretos inexplicables, y las per-sonas, sean de la condición que sean, un cabo o un comodoro, merecen expli-caciones serias, cuando se va a modificar arbitrariamente sus vidas. No existe la resignación para eso, y por eso mismo cambiamos.
La libertad de expresión, no puede hacerse pagar con castigos, con silencios y caprichos.
Pareciera no haber antecedentes de militares casados con periodistas, o si, pero con periodistas que escriben a pedido de la Institución.
He defendido la causa de las Mujeres Ocultas de la guerra de Malvinas, ante la indiferencia institucional, que ahora se toma revancha, que no responde de-nuncias, que no responde expedientes, que solo da órdenes, desde un lugar ca-si Bizantino. Ya no son épocas de esas acciones. Ya todo paso, o está pasando.
Voy a defender mi trabajo, el de mi marido y la estabilidad de mi familia, a co-mo dé lugar.
Las familias militares, hemos dado años de sacrificio a la Patria, fuera de nues-tro lugar, hoy vemos elegir a los amigos, en perjuicio de quienes no tienen pa-drinos. Pagamos mucho dinero en ganancias al mes, como si fuéramos gente rica, aceptamos que el Estado Nacional pague, desde hace dos décadas, salarios irregulares llenos de sumas no remunerativas. Hemos ido donde nos han mandado.
“Las chicas bien”, esas mujeres de pilotos de mascaras oxidadas, porque no tienen aviones que volar, se autodenominan, las juezas de las buenas costum-bres armadas, dejando a las que piensan más allá, en el bien común, fuera de ese extraño grupo.
El de las mujeres que callan, que soportan, que se someten. La rebelión porque si es en vano, la exigencia de justicia es otra muy distinta. Atentan contra su propio genero, y es algo que en este nivel, no se entiende. Se convierte en pe-cado no pertenecer a ese grupo.
Espero que para todos los que pasan por esto, el nuevo Ministerio este a la al-tura de las circunstancias, las cuales son, nada más y nada menos, que las per-sonas, detrás de un soldado. Y no deberían conformarse, como lo han hecho, con que, “es lo que hay”.

Por Alicia Panero

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“Que de tanto querer a la presidente, he visto a familiares y amigos dejarse de querer”.

Muchos dirán que la patria está primero y que la militancia enaltece la dignidad y el compromiso. Y vaya que está bien.
Pero en el orden más simple de las cosas, la convivencia es la que te signa como alguien feliz, o no. Los amigos, los vecinos, la familia, la escuela, la plaza.
En lo personal creo que ahí, para los que eligieron querer a odiar (según “el amor vence al odio”), en ese hueco que antes ocupaba otro tiempo hay una gran pena, una macana que preferiríamos no haber tenido que experimentar. Este es mi lado de la historia y acepto que habrá quien diga: por fin me lo saqué de encima, un gorila menos. Las dos caras de la moneda.

A lo largo de los años y del tiempo el resultante en la balanza de la verdad absoluta, da niños muertos de inanición, le guste a quien le guste, en el lugar y en las condiciones que sean y de todos modos, al que tiene al menos un atisbo de justicia social y política de estado, esta realidad no le cierra.
Nadie quiere a un solo niño argentino o que habite esta Argentina, ver morir de hambre. Nada es igual después de ver a un pequeño morir y mucho menos de hambre.
Como cualquier ser humano alejado del fanatismo y las banderas hasta para mantener el equilibrio personal, ese que nos cuesta tanto, se debe usar o tener en casi simétrica actividad el parietal derecho y el izquierdo. No tenemos un lado más gorila que otro, para nada, son los dos lados que nos conforman como individuos. Ni siquiera lo elegimos; somos así.
Es en esa concepción que debería entenderse al hombre, como así la patria, el continente y el mundo entero. Somos personas que lo habitamos; persona en terrible desigualdad de condiciones y con faltas de más. Mucho más aún en los tiempos venideros.
Es entonces que como consecuencia de lo que somos y volviendo al mapa, llegamos un día al ballotage con un podio de dos: un neoliberal contra otro neoliberal. Ahí la lucha real, me animo a aventurar, fue entre un parietal y otro en todos y cada uno de los ciudadanos de la República Argentina. Y claramente, hubo un resultado.
Ese resultado es nuestro presente, el de todos. A algunos los tendrá felices y a otros amargados. Eso sucede en todos los órdenes de la vida. Si hay un arriba, hay un abajo. Si hay un parietal derecho, hay un izquierdo.
En lo personal intuyo que arriba y debajo de este mapa todos queremos lo mismo; estar bien, que no mueran niños de hambre, que no haya inundados, que obreros, médicos y docentes no se sientan humillados por poner empeño y sacrificio, que aparezcan todos los nietos del mundo, que no desaparezcan sospechados, o sea que “el tren transite tranquilo en su riel”.
Cuando la rutina falle, cuando la realidad quebrante, cuando el dolor moleste en los huesos y te des por vencido, el abrazo sanador va a venir de un familiar, un vecino, un amigo en una plaza, o una maestra en la puerta de tu escuela. Rara vez un presidente se baja del estrado para abrazar una pena o una derrota personal. Seguramente haya excepciones, pero en los más de 40 millones que somos, los amigos nos hacen la vida mejor.

Sería fantástico entender que en el S.XXI ya no hay izquierdas o derechas como en la época de los zares y los oprimidos. Hay un mundo convulsionado y atestado de información y que dependerá de los atentos, que creyendo verdades o descreyendo mentiras, seguirán votando y eligiendo acorde a las necesidades objetivas que se comprobaron, en lo personal. Uno es lo que vivió. Cada uno es su mundo y su entorno.
Revisando a los actores de la política en nuestro país descubrimos que el que antes estuvo allá ahora esta acá y aquel que estaba en la fórmula con ese otro ahora discrepa y vino a formar parte de esta otra fórmula con vaya a saber quién.
Ese es el arte de la política me contestan muchos y como ciudadanos, no podemos más que decidir entre un parietal y el otro en complicidad de funciones si nos gusta o no y como resultante, se votará o no. O de lo contrario cambiar de rol, y empezar una actividad política y protagonizar lo que tanto nos duele y nos molesta.
No había más que dos opciones. A eso nos llevamos nosotros mismos. Era Macri o Scioli; un niño de Barrio Parque o un hacendado de La Ñata.
Unos creen en el relato. Otros creen en el cambio. Otros en nada.
De una cosa sí estoy segura: quien pierde a un amigo pierde algo de sí que no aparecerá jamás en los libros de historia, sino en la simple historia personal de nuestras derrotas.
Creer en los amigos aunque diferentes, y respetar esas diferencias con un abrazo. Juntarse a morfar después de votar y no herir jamás.
Si es “malo”, seguramente nunca fue tu amigo. Si era tu amigo, para vos era lo suficientemente bueno.
A horas de que se termine el año, tal vez, sería bueno amigarnos con nuestros parietales, el derecho y el izquierdo y pensar que con un amigo, todo puede estar mejor.

Por Carla Ritrovato
La voz que nunca pudiste olvidar
@CarlangasOK

macri decreto

A excepción de la designación en comisión de dos jueces de la Corte, cuestión que generó opiniones jurídicas contradictorias, no puede afirmarse seriamente que las recientes decisiones de Macri hayan vulnerado la Constitución ni las leyes. No obstante ello, cuando parecía que las aguas se calmaban, a partir de la decisión del gobierno de dejar en suspenso la asunción de los nuevos integrantes de la Corte, y abrir un espacio de consulta con otras fuerzas representadas en el parlamento, recrudecieron nuevas críticas fundadas en supuestas y nuevas inconstitucionalidades.
El DNU modificatorio de la Ley de Ministerios
En efecto, aquellos que avalaron la creación del Ministerio de Cultura mediante DNU, en mayo de 2014, es decir, en plena etapa de labor legislativa, se quejan de que Mauricio Macri, al iniciar su gobierno, modifique por DNU la Ley de Ministerios, en pleno receso legislativo, y para contar rápidamente con las herramientas jurídicas necesarias para gobernar.
Intervención de AFSCA y AFSTIC
Los nuevos republicanos por conveniencia, que califican al nuevo gobierno como “dictadura”, también se quejaron por la intervención y cese de autoridades en AFSCA y AFSTIC, llevadas a cabo por un simple decreto, sostenido jurídicamente en el mismo DNU que modificó la ley de ministerios. Dicho DNU, que como tal posee jerarquía de ley, confirió al Ministerio de Comunicaciones las potestades que se encontraban en manos de los dos entes recientemente intervenidos. Así, quien puede asumir por sí las facultades de un ente, se encuentra en condiciones jurídicamente óptimas para intervenirlo. Por esta sencilla razón, y sin entrar en consideraciones que ya han sido largamente debatidas en diversos ámbitos, el decreto de intervención y cese de las autoridades de AFSCA y AFSTIC se ajusta a derecho.
Modificaciones a la Oficina Anticorrupción
Otra de las quejas de los representantes del cristinismo ha tenido lugar por la modificación vía decreto de los requisitos para ser titular de la Oficina Anticorrupción (antes reservada exclusivamente para abogados) y por la consecuente designación de la Lic en Ciencias Políticas Laura Alonso, al frente de dicha oficina. La realidad es que dicho organismo había sido creado mediante un decreto de Fernando De la Rua, razón por la cual, su modificación, también por decreto, es correcta desde el punto de vista legal. En cuanto a la curiosa designación por decreto presidencial de quien debe controlar al Presidente y sus colaboradores, dicha falencia data desde la creación del órgano, pese a que Cristina Kirchner, al reformar la Ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública, omitió dotar de independencia funcional a la Oficina Anticorrupción. Así, mantuvo la facultad de designar, ella misma, a sus propios controladores. Sin duda que la Oficina Anticorrupción debe ser reformada, pero el hecho de que el decreto de Macri no haya ido más a fondo, no deja de ser una buena señal, ya que es el Congreso de la Nación quien debiera dictar una ley al respecto, tal como lo hizo la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires hacia fines de 2013.
Conclusión
Los críticos que buscan inconstitucionalidades inexistentes, dicen pertenecer a “la resistencia” (no la oposición) por lo que se han puesto a sí mismos fuera del sistema democrático y republicano. El mismo sistema democrático y republicano que avasallaron cuando detentaron el poder, constituyéndose en un régimen que prevalecía por sobre la Constitución, las leyes y aún por sobre las sentencias judiciales de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La realidad es que no fuimos testigos de la salida de un gobierno. Fuimos testigos de la caída de un régimen que, ante la imposibilidad de eternizarse, aplicó su poder decadente para generar futuras complicaciones a la siguiente administración.
Aparece, ahora, la necesidad y urgencia de desactivar cada uno de los explosivos que dejó el cristinismo en ese campo minado en que se transformó a la Administración Pública. Para ello, el Poder Ejecutivo Nacional utiliza herramientas que son de excepción, pero que no por ello dejan de ser legítimas y constitucionales.

José Lucas Magioncalda
@magioncalda
Titular de ONG Ciudadanos Libres
Especial Periodismo y Punto

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